El Riesgo Terremotos no se basa en proyecciones climáticas, sino en un análisis geográfico estático que evalúa la amenaza sísmica. Para calcular el Riesgo Sísmico, utilizamos un único indicador clave de la ingeniería sísmica:
La metodología descrita para la evaluación del Riesgo Sísmico está totalmente en línea con los principios fundamentales de la ingeniería sísmica y la Evaluación de Peligro Sísmico (Seismic Hazard Assessment). Se basa en un indicador estándar (PGA), utiliza una fuente de datos global histórica y de referencia (GSHAP), y correlaciona los niveles de movimiento con los daños esperados de forma científicamente consolidada.
La Aceleración Máxima del Suelo (PGA) es el parámetro más común y fundamental utilizado en las normativas técnicas (como el Eurocódigo 8 EN 1998 en Europa o FEMA en Estados Unidos) para las construcciones en todo el mundo para definir la acción sísmica de diseño.
Estas normativas, que son legalmente vinculantes para el diseño de nuevos edificios, definen las fuerzas sísmicas que una estructura debe ser capaz de soportar precisamente en términos de PGA. Por ejemplo, el Eurocódigo 8 mapea el territorio nacional en zonas sísmicas, a cada una de las cuales se le asigna un valor de PGA de referencia para el diseño. Esto confirma que el PGA es el indicador estándar utilizado por la ingeniería para cuantificar el potencial de daño de un terremoto. Nuestra escala de riesgo relaciona valores específicos de PGA con descripciones de daño. Esta relación ha sido estudiada y formalizada científicamente, en particular para correlacionar las mediciones instrumentales (PGA) con las escalas de intensidad macrosísmica (como la Escala de Mercalli Modificada - MMI), que se basan en los efectos observados.
La metodología descrita para la evaluación del Riesgo Sísmico está totalmente en línea con los principios fundamentales de la ingeniería sísmica y la Evaluación de Peligro Sísmico (Seismic Hazard Assessment). Se basa en un indicador estándar (PGA), utiliza una fuente de datos global histórica y de referencia (GSHAP), y correlaciona los niveles de movimiento con los daños esperados de forma científicamente consolidada.• The GSHAP Global Seismic Hazard MapEl Global Seismic Hazard Assessment Program (GSHAP), concluido en 1999, fue un proyecto pionero de las Naciones Unidas que produjo el primer mapa global homogéneo del peligro sísmico. El mapa muestra los valores de Aceleración Máxima del Suelo (PGA) con una probabilidad de excedencia del 10% en 50 años (equivalente a un tiempo de retorno de 475 años), que es un parámetro estándar para el diseño antisísmico. Aunque es antiguo, sigue siendo una fuente fundamental y de referencia.La Aceleración Máxima del Suelo (PGA) es el parámetro más común y fundamental utilizado en las normativas técnicas (como el Eurocódigo 8 EN 1998 en Europa o FEMA en Estados Unidos) para las construcciones en todo el mundo para definir la acción sísmica de diseño.Estas normativas, que son legalmente vinculantes para el diseño de nuevos edificios, definen las fuerzas sísmicas que una estructura debe ser capaz de soportar precisamente en términos de PGA. Por ejemplo, el Eurocódigo 8 mapea el territorio nacional en zonas sísmicas, a cada una de las cuales se le asigna un valor de PGA de referencia para el diseño. Esto confirma que el PGA es el indicador estándar utilizado por la ingeniería para cuantificar el potencial de daño de un terremoto.Nuestra escala de riesgo relaciona valores específicos de PGA con descripciones de daño. Esta relación ha sido estudiada y formalizada científicamente, en particular para correlacionar las mediciones instrumentales (PGA) con las escalas de intensidad macrosísmica (como la Escala de Mercalli Modificada - MMI), que se basan en los efectos observados.• Relationships between peak ground acceleration, peak ground velocity, and Modified Mercalli Intensity in CaliforniaLas ecuaciones definidas en este artículo son el estándar de referencia para 'traducir' un valor de PGA medido en un nivel de intensidad MMI y, por lo tanto, en una descripción del daño esperado. Nuestra clasificación refleja estas correlaciones:- PGA < 0.98 m/s² (~0.1g): Corresponde a intensidades MMI V-VI (Movimiento moderado a fuerte, daños leves).- 0.98 - 1.96 m/s² (~0.1g - 0.2g): Corresponde a intensidades MMI VI-VII (Movimiento fuerte, daños leves a moderados).- 1.96 - 3.92 m/s² (~0.2g - 0.4g): Corresponde a intensidades MMI VII-VIII (Movimiento muy fuerte, daños moderados a graves).- PGA > 3.92 m/s² (>0.4g): Corresponde a intensidades MMI IX+ (Movimiento violento a extremo, destrucción).En conclusión, nuestra metodología utiliza un indicador de ingeniería estándar (PGA), basado en un proyecto de mapeo global de referencia (GSHAP), y lo clasifica en niveles de riesgo cuyos umbrales y descripciones de daño son totalmente coherentes con las relaciones científicas consolidadas (Wald et al., 1999) utilizadas operativamente por las principales entidades de monitoreo sísmico del mundo.